COMPAÑEROS DE CAMPSARED



"Podeis decir lo que pensais de vuestros encargados, de los objetivos, de la venta activa, de los cursos, de Sumando valores, seguridad, promotores del cambio, sindicatos, y todo lo que querais. Hubo en tiempos un blog de un compañero en donde mucha gente dejó sus comentarios, hoy no existe y como alternativa nace CAMPSARED BLOG, para reunir a todos los que somos COMPAÑEROS DE CAMPSARED"

Este blog, como indica en la cabecera, originariamente fue creado por un compañero llamado EXPENDEDOR-VENDEDOR el 20 de noviembre de 2008 pero problemas técnicos le impidieron actualizarlo, lo que dio pie a la creación de esta segunda etapa renovada que es la que se abre a continuación.
Como aquel, mantiene la idea de tener una plataforma de comunicación, de reivindicación y sobre todo un medio de expresión para todos los trabajadores de CAMPSARED y de REPSOL, y a la que quedan invitados cualquiera de los trabajadores de EESS sean cuales sean sus marcas.

Bienvenidos todos a este foro de diálogo e información.

Recordar que si visitais esta página por primera vez, para conocer el contenido completo de este blog desde su nacimiento, deberíais comenzar por el antiguo blog pinchando en este enlace:

'www.campsaredsprint.blogspot.com'





1 de febrero de 2014

ALGO ESTA CAMBIANDO (Sumando Valores 2014)


Tal vez habituado en exceso a los encuentros escabrosos, siempre que se anuncia una reunión, de cualquier tipo, aunque sea de la comunidad de vecinos, yo intuyo problemas. Con las del trabajo pasa igual, ya sea la habitual con el encargado y su lista de mandatos, de consejos, de contraórdenes o de buenos propósitos para los meses venideros, yo siempre aprieto los dientes pensando que se va a anunciar algo malo. Y no digamos cuando viene el Jefe de Zona, tienen que encerrarme en el baño para que no me escape, siempre pienso que será como antes, y no hace tanto, que se presentaban con la metralleta cargada de ultimatos y apercibimientos.

Es cierto que hace tiempo, que se ha suavizado el ambiente, ya no silba la guadaña cada final de mes, tampoco nos acucian con tremebundos rankings que te muestran que estás en zona roja, como un maqui, y que te pueden volar los sesos como te pares a fumar un pitillo y dejes de vender. Corren vientos tranquilos, de esos que invitan a respirar serenamente, como si estuviéramos a salvo.

También es cierto que hemos estado tanto tiempo bajo la dictadura, soportando la intimidación de unos jefecillos infames con criterios militares para dirigir las plantillas, que ahora, como ratoncillos desconfiados, asomamos el cuerpo y en seguida corremos al próximo agujero, no vaya a ser que pinten bastos en cualquier momento y nos devoren. Nos parece ficticio que no nos quieran atacar, que de pronto se dediquen a alentarnos y ya no tengan interés en utilizarnos como guarnición en sus aquelarres presupuestarios.

Yo personalmente no me fió, eso de convivir apaciblemente con los lagartos de "V"  me produce cierta inquietud. En fin, las circunstancias de cada uno dictarán, como suele decirse, tal como le ha ido el cuento a cada cual, así lo contará.

A estas alturas, media España habrá acudido ya a este evento llamado Sumando Valores. Parece que han cambiado los vientos y se anuncian reuniones de confraternidad en vez de controversia.

El caso es que hace unos días acudí a la temida reunión, no por inesperada, sino por que conozco que las cuentas de la empresa se han emborronado de tal manera que ya no admiten correcciones. Los últimos cuatro años hemos ido de culo cuesta abajo, como todos, pero como se trata de nuestra empresa, da canguelo, por si enchufan la batidora o la sierra mecánica y se ponen a majar o a hacer podas imitando al gobierno.

Me citaron por la tarde, sin comer, y en un sitio recóndito que me costó encontrar, como si el destino tratara de cambiarme la ruta ¿Por qué demonios no nos emplazaron en un lugar más fácil de localizar?. Eso sirvió para despertarme los nervios, que en definitiva estaban deseando asomar. Encima, el gps dio señales de agotamiento antes de llegar a mi destino, y tuve que recurrir a los paisanos para que me indicaran donde estaba el cubil de Repsol; en un rincón sin calle, con una puerta que simulaba un bunker o un hospital psiquiátrico donde acudía, bajo una situación de estrés, para que me lavaran el cerebro... Demasiada novela escandinava, si.

Siempre que acudo a estas reuniones, lo hago bajo presión, como quienes están en libertad condicional y tienen que acudir cada semana a dar fe de que no se han escapado a Brasil. Yo no me había escapado, a punto estuve después de dar vueltas y vueltas para encontrar aparcamiento, pero al fin allí estaba, andando por pasillos singulares que simulaban el universo de Nikita.


Llegué antes de tiempo esperando que hubiera canapés, algún mínimo tentempié, pero nada, los malos tiempos han suprimido hasta las magdalenas en el espacio del café. Así, con el estómago rugiente, poco a poco fueron llegando los demás, en silencio, mirándonos los unos a los otros, como si acudiéramos a un casting y fuéramos rivales  -¿Tu eres...? -Si, yo soy.

Después de presentarnos como en las reuniones de alcohólicos anónimos asumiendo nuestra condición de empleadillos, empezó la reunión. Apareció el Delegado Regional, sin tambores de anuncio, ni fanfarrias; de no haber sido por que lucía corbata hubiésemos pensado que se trataba de un pardillo más como nosotros que había sido citado para leerle la cartilla.

Cuando llegó se presentó tranquilamente, con llaneza, soy fulano de tal y vamos a pasar un rato juntos. Y así fue, sin embargo algo había cambiado, desde un principio se notó que estaban puestos en nuevas técnicas de motivación, y lo primero fomentar la cohesión. El Delegado trató de hacernos ver que no habría fusilamientos sumarísimos por discrepar u opinar libremente. Para eso estábamos allí, para vernos las caras sin quedarnos con ellas (aunque una de las primeras fotos me retrató la jeta y recordé los tiempos de las purgas).
El "Jefe" sorprendió por su campechanía. Y en fin, tras presentarnos vimos el primer vídeo de autobombo, el fabuloso mundo de Repsol con música de Parque Jurásico (John Williams).


Conversamos sobre el sentido de pertenencia a Repsol; un buen tema para empezar. Allí surgieron las primeras dudas, ¿Somos Repsol de 'pata negra' pese a vivir en los suburbios?. El run run hizo notar que hay discrepancias, y hubo opiniones para todos los gustos. Buena parte de la reunión se nos fue en un que sí, que no, como si discutiéramos la legalidad de un gol. El Delegado nos hizo ver que somos tan de Repsol como los monolitos, que aunque nos paguen menos y nos tengan algo desamparados, siempre piensan en nosotros cuando se acuestan o se ponen a echar cuentas. Cuentas que por cierto no van nada boyantes, la linea que reflejan de los últimos años, tiene el mismo ángulo que la quilla del Titanic antes de hundirse, están prácticamente en caída libre, como un parapente averiado, no me extraña que pasáramos por encima de este tema para no aguarnos la jornada con cifras color rojo.

A continuación, vídeo del presidente Apoita reiterando con insistencia que "debemos ser excelentes (sic)", excelentes por esto, por aquello y por lo de más allá. Por un momento pensaba que estaba hablando de Cristiano o de Messi frente al resto de jugadores de la liga.

Cuando terminó hubo un silencio cómplice, casi todos nos miramos escépticos, aunque me pareció escuchar a alguno convencido del todo tarareando por lo bajo: "Soy un muchacho excelente, soy un muchacho excelente..."; seguramente algún encargado lameculos.

En serio, la reunión transcurrió por unos cauces mucho más agradables que en años anteriores, el Delegado trató de establecer contactos en la 3ª fase y hubo lisonja para todos, pero además, algo más íntimo, hubo cercanía, nada de discursos grandilocuentes, nada de ultimatos, trató de crear conciencia de grupo y de entidad, y consiguió, en un ambiente relajado, que rematáramos una jornada de acercamiento muy satisfactoria.

Hizo hincapié en algo de que no teníamos muy claro: Nosotros somos gasolineros, y como otros venden pescado, nuestro negocio es vender litros, y si de paso cae algo más, mejor. No nos convenció mucho, algunos pensábamos que el combustible se vende solo, por calidad, por prestigio, y que lo que hay que currarse es la venta de chuches y otros productos con colesterol. Pues no, como si fuera un fuego de campamento, nos agrupó y nos contó historias de miedo; todo rezumaba a técnicas de motivación americanas. En alguna de esas reuniones se grita, en otras se salta o se corre a la pata coja, y en esta se iba de enrollaos. Solo faltó sacarnos los zapatos y fumarnos unos canutos en prueba de camaradería.
Tras el broche final del "pasa la bola" (Role play) fuimos a merendar a un sitio distinguido, con camareros de cuello almidonado y estrictos como un cobrador del frac. El piscolabis tuvo lugar en un salón grande y desangelado, sobrio como el de un velatorio. De no saber que estábamos en una cita de la empresa, hubiera esperado que en cualquier momento nos dijeran: Ha llegado la hora de la incineración.

La presentación mínima en las mesas y la ausencia de bebidas alcohólicas, daban cuenta de hasta que punto van las cosas mal. Aquello era parco hasta el extremo. Para los que llevábamos varias horas sin comer, aquellas tapas espartanas debieron producirnos delirios, un cuadro surrealista que ilustraba la precariedad de estos tiempos de crisis. Comimos no sin precaución, un picoteo de más y el de al lado podía quedarse sin probar bocado. Eran raciones frugales para gente sin alegría. Un detalle, perdón, un detallito al fin y al cabo.
PLAY Después de un rato de cháchara nos despedimos. Nos lo pidió personalmente el Delegado: "No os vayais sin decirme adios", y no era para pasarnos la factura del ágape, sino para agradecernos la asistencia y dar muestra de su cercanía. Al fin parece que algo está cambiando; eso indican las opiniones de la gente. Lástima que la cartulina roja contuviera más lineas que la verde. Tal vez, algún día eso cambie también.

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FEBRERO 2014, comentarios

En estas fechas toca "sumar valores", reunirnos alrededor de un fuego (virtual) y debatir como van las cosas y como pensamos nosotros que deberían ir. Ahora que nuestros sindicatos negociantes del Pacto Sindical se han desintegrado, es bueno que la empresa nos tranquilice con propuestas esperanzadoras. No obstante, como dijo una compañera, a ver si terminamos con tanto SUMANDO VALORES y empezamos con los DEVOLVIENDO VALORES, que la mayoría estamos deseando.



***Recordad que FEBRERO tiene más de 200 comentarios así que para ver del 201 en adelante teneis que pinchar en el enlace siguiente:

Leer comentarios del  1 al 200  --  del 201 al 400› 

18 de enero de 2014

LEÑA AL MONO (SUMANDO VALORES 2014)

Estoy temiendo la llegada del gran día. Han pasado ya un par de años desde la última reunión de Sumando Valores. Han caído tanto las ventas este año pasado, que presiento tendremos que acudir con las palmas abiertas esperando nos las calienten con una regla rígida por habernos portado mal, por revoltosos, por malos estudiantes y peores trabajadores. Somos cantamañanas, y las piamos por las tardes también, y por las noches, como los búhos, pero no hay donde rascar, los clientes no se han enterado de que la crisis ha pasado. Haría falta una buena campaña de comunicación, personajes como Bustamante o Raphael dando la buena  nueva en el Congreso, y el ministro Montoro con ellos, tarareando con cara de ángel, aquello de "na na na na ná...na na naaa" como si los informes económicos fuesen los números de la suerte.

Nuestros clientes están velando aún al difunto "pelotazo" y no se fían, se asoman a los gastos, como un gato asoma la cabeza tras el arbusto, para ver si ha desaparecido el perro que amenazaba su integridad.

Para que vayan las cosas bien, no basta con que llegue el dinero hasta los inversores, tiene que llegar a los albañiles, a los tenderos, a los transportistas, a las pequeñas empresas, a las amas de casa. En segundo lugar, para que las cosas vayan bien, hay que tener seguridad, convencimiento de que podremos pagar las viviendas, los coches, las facturas, las necesidades de la familia, y los caprichos. Es decir, sentir confianza. Para que las cosas vayan bien y se vendan naranjas y melones, y quesos manchegos a mansalva hace falta que los billetes ocupen el sitio que ahora ocupa la calderilla y las pelusas dentro de la cartera. No basta con que haya cantos de sirena, hace falta palpar a esas sirenas y sentir su calor. Hasta que no podamos darnos un "magreo" satisfactorio con las sirenas de la recuperación, no empezaremos a salir de la crisis.


Me gusta que la empresa diseñe estrategias de venta y que introduzca nuevos productos, que modifique los diseños, la cartelería, que se inventen nuevos expositores y promociones pero ¡ay! ¡estos precios que tenemos... ay!

Alguien comentaba que BP negocia con Alcampo para introducir una linea de productos baratos en sus estaciones, y sugería que ya es hora de que nosotros dejemos de impresionar a los clientes con nuestros precios desorbitados y tomemos el mismo camino.

El compañero Sonnen Blume exponía con brillantez este argumento que suscribo punto por punto:
"Lo que esta claro es que en Campsared o mueven ficha o lo tenemos muy negro. Nuestros negocios aparte de tener ese plus que siempre ha tenido Repsol, y sobre todo gracias al esfuerzo extra que realizan todos sus empleados -aunque nuestros superiores no lo quieran ver y, ni mucho menos reconocer- debieran de tener una nueva estructura, con la base firme y estable que nosotros en nuestro día a día, proporcionamos, planteándose precios mas económicos, la creación -por que no- de una marca blanca propia de productos de aseo personal, alimentación, etc., con precios competitivos. En fin, que los señores que manejan el cotarro sean por fin unos 'buenos negociadores', que traten de vender a la gente que el carburante es un complemento mas de nuestras tiendas de conveniencia en las cuales tenemos productos de calidad con unos precios acordes a los tiempos que corren (Sonnen Blume11 enero, 2014 22:34)"

Además, nuestro compañero ponía el acento en algo muy importante y que pocas veces destacamos: En los anuncios de TV, lo que se vende son "GASOLINERAS REPSOL con..." cuando lo que habría que hacer es vender "TIENDAS REPSOL con..." ofreciendo los mejores productos a precios asequibles, con los servicios de mejor calidad y los mejores combustibles.

Todo el mundo sabe que nuestros carburantes son la leche, que desincrustan, desinfectan, eliminan el óxido y la corrosión, y te dejan el motor como nuevo, pero... ¿nuestras tiendas? ¿Saben algo de ellas?, Si, que son caras, y nada más. Eso es lo que hay que cambiar, el pensamiento de que somos gasolineras, centrarnos en convencer a los clientes de que hay otra cosa y tal vez más importante, hay que conseguir que sustituyan su chip que dice: "Voy a la gasolinera y de paso compro el pan", por el "voy a la tienda de Repsol y de paso echo gasolina". Nuestro compañero lo explicaba bien: "Lo que hay que hacer es cambiar la manera de enfocar nuestros negocios frente a la gente. Se trataría de hacer un 'lavado de cerebro' a los clientes potenciales y hacerles ver que ya no van a una gasolinera, si no que van a TIENDAS REPSOL"

Hace muchos años que sabemos que ese es el camino, potenciar las tiendas no solo en base al esfuerzo del trabajador, sino a través de un nuevo enfoque, ¿lo lograremos algún día?

En fin, volviendo al tema, estoy temiendo el mitin que nos van a lanzar este año de vacas flacas sobre lo que se espera de nosotros, sobre la responsabilidad que tenemos, sobre la empresa y su futuro, y qué si las cosas van mal, rodarán cabezas (las primeras las nuestras, aunque eso no lo dicen), y que si hay que arrimar el hombro, que si hay que hacer equipo, que si patatín y patatán, pero sobre todo ser muy productivos. Digamos, que no basta con contener la avalancha de coches y de gente en las horas punta, sin descansar, sin rechistar, obedeciendo a pie juntillas las demandas de hacer cafés, bocatas, bollos, rescatar coches con problemas en el lavado y atender sin error a los proveedores. No basta con cumplir el trabajo, tal como nos explicaron al principio, ahora hay que ser rentables, productivos, no basta con capear el temporal, hay que  exprimir la nada hasta producir beneficios, para que merezca la pena mantenernos.

Así que temo que nos vuelvan a proyectar diapositivas llenas de rátios importantes que no cumplimos, y objetivos estratosféricos que no alcanzamos. Y los adornen antes y después con videos que demuestran que somos una empresa del copón, con unos medios de alucine, que somos la rehostia y que tenemos que estar a la altura de este emporio.

Ahora vienen los "peros". Ellos nos dan las herramientas, si, pero nos quitan personal, y nos lanzan a la batalla con unos precios imbatibles (al alza), y si nos duelen los riñones, ahí tenemos la faja de seguridad, y el chaleco amarillo, por si nos pilla un coche que lo haga reglamentariamente, para que no se manchen las estadísticas con trabajadores malheridos, o maltratados. Están fallando en el incentivo, y no solo en el económico, hay algo que no se paga con dinero sino con reconocimiento, algo se les escapa en el aspecto humano, el bosque de los ratios, no les deja ver a las personas. Soy demasiado negativo, perdonadme.


Tal vez los clientes despierten del letargo, o a lo mejor descubrimos nuevas vías para incrementar nuestras ventas y se acabó el problema.  Pero lo que debemos recordar, lo fundamental, lo que siempre tendrá valor es nuestro trabajo, independientemente de como se nos valore, y nosotros somos quienes de verdad, ante la sonrisa de un cliente satisfecho, sabemos lo que suman nuestros valores.

EN UNOS DÍAS OS CONTARÉ MIS IMPRESIONES TRAS LA REUNIÓN
SI QUEREIS CONOCERLAS YA PODEIS PINCHAR
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2 de enero de 2014

NO SOMOS NADIE

Otro año que ha terminado, y si hay que hacer balance, lo negativo pesa más que lo bueno. Dicen que hay brotes verdes, E. Botín llegó a afirmar que llovía dinero sobre España. Lástima que la gente solo mira hacia abajo con desánimo, y no se entera de que los golpes que recibe en la cabeza y las costillas, son de fajos de billetes que caen del cielo y que a poco nos descalabran.

En fin, dicen que la macroeconomía ha salido de la UCI, que los indicadores económicos se desperezan de este largo invierno de crisis. En definitiva, ya llega el sol a las copas de los árboles, pero -como escribía Benedetti- "Aquí abajo abajo, el hambre disponible recurre al fruto amargo de lo que otros deciden". Aquí abajo sigue habiendo despidos, desahucios, impagos, y todo lo que el tremebundo zarpazo de una economía herida quiera llevarse por delante.

Acabó el año con muchas familias empeñadas, y otras haciendo malabares para sacar dinero, "que llueve abundantemente (sic)" (Botín), pero solo para unos pocos. La sensación es de que se ha abierto una brecha entre los que tienen mucho dinero y los que no lo tienen, unos son más ricos que antes, y otros son más pobres. Nosotros somos de la gama de abajo, "los miserables" de esos dos tipos de personas de las que hablaba Woody Allen en Annie Hall: Los horribles y los miserables. Los horribles son los enfermos incurables, los ciegos, los lisiados.Y los miserables somos todos los demás. Participamos como peones en la partida del poder, y solo somos algo -y no mucho- cuando nos unimos en la lucha.


2014 se presenta entre nubarrones. Desde la terraza observo un chaparrón entre el que creo distinguir las lágrimas de muchos de los que me rodean: familiares, amigos, vecinos, compañeros... llueve en abundancia, pero aún 'tiene que llover a cántaros' para que tal como reclamaba el cantautor, se limpie este maldito ambiente enrarecido y deprimente que ha aniquilado los derechos de ciudadanos y trabajadores. Estos últimos, entre los que me incluyo, hemos asistido espantados a la escabechina social que ha mermado los sueldos (por mucho que digan), y sobre todo las esperanzas de salir adelante con dignidad. Las circunstancias nos han puesto de nuevo en el pasado. Se han derogado las conquistas sociales, el derecho de la mujer a decidir, la manifestación que no es posible según como y en que sitios. Tampoco se permite escrachear, ni hacer fotos de los abusos, ni cantar en la calle sin estar registrado. No se puede hacer botellón, no se puede ir al médico si eres extranjero, no se puede ser extranjero si se reparten palos por que te caerá alguno seguro, y lo peor es que no tenemos donde agarrarnos, por que nuestros políticos no son los que queremos y nos gustan, sino los que nos han tocado en suerte. Y ha sido mala.

Dos mil catorce tras la euforia momentánea de las uvas, se presenta en tomos grisáceos por que los salarios y las pensiones seguirán a la baja o congelados, continuarán subiendo los precios y servicios, la luz, los carburantes, la alimentación, la inflación, el IPC... solo las grandes compañías verán crecer sus beneficios mientras "abajo abajo", somos tan insignificantes que algunos pretenden que es posible vivir de un salario mínimo interprofesional de 645,30 € al mes, y pagar casa, comida, colegios y un poquito de felicidad, lo justo para que no vivamos por encima de nuestras posibilidades.

Las empresas no entienden de felicidad y como nuestros sindicatos son cada día mas débiles por que las leyes los relegan, los escándalos los humillan, las rivalidades los enfrentan, y además, la sangre ya no les hierve como antes, los empresarios van a negociar o imponer rebajas salariales, condiciones laborales leoninas que van a producirnos dolores de cabeza y de alma, desamparo y desilusión, todo en paquetes 2x1 para que mantengamos el ratio de tristeza bien alto durante todo el año.

La reforma laboral, y la política general de este gobierno, han destrozado los derechos sociales y han conformado un panorama desalentador, porque la España que nos dejan, será más injusta, más pobre y más inhumana, y ofrecerá pocas oportunidades. Pero seguiremos asistiendo a golfadas, desfalcos, corruptelas, malversaciones varias y además, con la sensación de que todos salen impunes mientras quienes pagan el pato son las clases más desfavorecidas, ésas entre las que ya existen tres millones de personas en pobreza severa sin ninguna posibilidad de salir adelante.

En fin, sobre los asuntos domésticos, empezamos un año en el que nuestros sindicatos se la juegan, y lo hacen de farol, por que la mayoría somos unos cagones que no queremos dar la cara ni por nosotros mismos. Luego indignados, cambiaremos de sindicato, de partido, de equipo, pero mientras no depongamos nuestra actitud de perdedores, no hay nada que hacer, estas leyes amargas, las tomaremos con cucharón de palo y dos platos, hasta que comprendamos -a fuer de atragantarnos- el valor de las cosas que estamos perdiendo.

Este Blog es un ejemplo de ello, languidece por que sencillamente los problemas y soluciones no importan a nadie. Los trabajadores en general no utilizan internet más que para washear. Tampoco piensan mucho en sus derechos, todo se reduce a dinero, el resto forma parte de una galaxia donde no interesa explorar. Los sindicatos forman parte de una nave Enterprise de la que solo se espera que regresen con tesoros, y no con mapas de nuevos mundos. Este año no solo no se han ganado seguidores (ni los sindicatos ni el Blog) sino que se han perdido. Entre los que se fueron subrogados, los que se fueron aburridos, los que se fueron interesadamente, y los indignados, la mayoría de las veces navego entre fantasmas. Buff. La empresa por su parte, no reclama mas que lo suyo, como cualquier empresa: resultados operativos brillantes que satisfagan a sus accionistas, pero, ¿le importan sus trabajadores? ¿Y a los trabajadores les importa su empresa? ¿Y su futuro? ¿?


Vaya, me ha salido un ladrillo de los gordos de este primer saludo al año, pero es que se me llevan los demonios ante la situación de tantas y tantas personas que conozco, por que "aquí abajo abajo [...] hay quienes se desmueren, y hay quienes se desviven", esos que me encuentro en el bar, en la tienda, en la calle, en mi trabajo, los que aún agitan las pancartas en la protesta, los que rebuscan entre los productos baratos, los que esperan encontrar un trabajo que no llega, los que piden para comer, los empleados de las tiendas, las cajeras, los camareros, los repartidores, los autónomos, todos esos a quienes quieren convencer con el camelo de que todo va bien, que estamos en la senda, pero que tienen que apretarse el cinturón hasta donde ya no quedan agujeros.

Y se me llevan los demonios por los recortes en educación, en ayudas, en derechos sociales, en beneficios para los ciudadanos, me revienta que pretendan decidir por las mujeres su derecho a ser o no ser madres, me fastidian los caraduras que robaron sin conciencia a los ahorradores, los que se aprovechan de la necesidad, me irritan esos discursos huecos que se olvidan de los que estamos aquí "abajo abajo", donde nos quieren vender que llega el sol cuando en realidad, todo son nubarrones y una sensación agridulce de que las cosas no han ido bien, ni irán en mucho tiempo.

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