COMPAÑEROS DE CAMPSARED



"Podeis decir lo que pensais de vuestros encargados, de los objetivos, de la venta activa, de los cursos, de Sumando valores, seguridad, promotores del cambio, sindicatos, y todo lo que querais. Hubo en tiempos un blog de un compañero en donde mucha gente dejó sus comentarios, hoy no existe y como alternativa nace CAMPSARED BLOG, para reunir a todos los que somos COMPAÑEROS DE CAMPSARED"

Este blog, como indica en la cabecera, originariamente fue creado por un compañero llamado EXPENDEDOR-VENDEDOR el 20 de noviembre de 2008 pero problemas técnicos le impidieron actualizarlo, lo que dio pie a la creación de esta segunda etapa renovada que es la que se abre a continuación.
Como aquel, mantiene la idea de tener una plataforma de comunicación, de reivindicación y sobre todo un medio de expresión para todos los trabajadores de CAMPSARED y de REPSOL, y a la que quedan invitados cualquiera de los trabajadores de EESS sean cuales sean sus marcas.

Bienvenidos todos a este foro de diálogo e información.

Recordar que si visitais esta página por primera vez, para conocer el contenido completo de este blog desde su nacimiento, deberíais comenzar por el antiguo blog pinchando en este enlace:

'www.campsaredsprint.blogspot.com'





1 de octubre de 2026

OCTUBRE-NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2026, COMENTARIOS

 ¿CUANDO LLEGARÁ?

Recuerdo que mi madre cuando era niño me hablaba de una canción muy popular en los años 60. Se refería a la televisión y decía así:

«La televisión, pronto llegará. Yo te cantaré, y tu me verás»


        Parece que con nuestro Convenio pasa igual: pronto llegará, yo te lo leeré y tú reclamarás. Claro, si es que llega, Puede ser el primer convenio que salga caducado, dada la tranquilidad con la que se lo están tomando. No recuerdo otra cosa igual en mis muchos años de trabajo. Y luego está la parte mollar, como se decía antes, lo más jugoso de un convenio, que viene a ser lo mismo de otras veces pero con subidas de risa: ¡Un 1 % de aumento en 2027! Toma castaña. Parece que fuera una pesadilla de antes de Navidad pero es una realidad incontestable. Los sindicatos responsables de la firma nos condenaron a esta auténtica incongruencia. Una barrabasada de Óscar.

        En un presente en el que la inflacción se ha disparado sin que tenga previsto descender. En el que los precios no dejan de subir, ya sea la luz, los carburantes, la comida, la vivienda... van estos caraduras sindicales y firman esta sinvergonzada. ¿Ese día iban puestos o qué? A final de septiembre, el IPC interanual se ha situado en un 4,9 %. ¿¡Dónde van estos mamarrachos aceptando un 1%!? Señor, Señor...

        Luego, intentando arreglar parte de éste desaguisado, con la firma del XI Acuerdo Marco 2025-2028, dicen que van a compensar la pérdida del IPC adaptándola al índice real anual. Veremos si es verdad. También en otra decisión insólita —y creo que inédita—, después de que Repsol se haya coronado como una de las empresas con mayores beneficios en 2026; nada menos que con un incremento del 265 %, ha decidido abonar a los trabajadores una cantidad equivalente al 3% del salario anual, unos 450 € por cabeza. Tal vez les dio vergüenza, ante semejante dividendo, no compartir un piquillo de las ganancias, por aquello del que dirán.

        No obstante, esto ya no es un logro de nuestros sindicatos UGT y Comisiones, y me atrevo a afirmar que ni siquiera lo firmado en el Acuerdo Marco ha salido de sus santos cojones, sino de la aquiescencia de la empresa, porque lo que contiene dicho acuerdo es papel mojado.

         Como último apunte, no han sabido —ni querido— frenar las ínfulas conquistadoras de la empresa, que quiere más y más. Mas tareas, más ventas, objetivos más altos y ambiciosos, mayores exigencias... Ahora además de Waylet, suscripciones de luz y gas, venta de ofertas «singulares», etc, etc., quieren empezar a vender ¡¡¡fibra óptica!!! Para mear y no echar gota.

La nueva imagen negra de Repsol (Campsared Blog)

1 de julio de 2026

JULIO-AGOSTO-SEP 2026, Comentarios

 


Afortunadamente nos llevamos una alegría. ¡¡Bravo campeones!! liquidamos las bufandas y gorras antiguas que aún rodaban por el almacén y muy pronto tendremos uniformidad nueva que poner a la venta. Business is Business. Hay que aprovechar el tirón. A ver cuántas estupideces se les ocurrirá adquirir para que las vendamos en los próximos meses. Todo por la patria. Joder.

Mientras tanto, seguimos esperando que el BOE dé a luz nuestro Convenio: el mejor de los últimos años. Con subidas bestiales del 1 y 2%, que nos harán más ricos y felices por trabajar en Campsared. En serio, el IPC en España, en los últimos años ha sido el siguiente:

                                Diciembre 2021 6,5
                                Diciembre 2022 5,7
                                Diciembre 2023 3,1
                                Diciembre 2024 2,8
                                Diciembre 2025 2,9
                                Junio         2026       3,2

Salvo que nuestra empresa y sindicatos sean firmes creyentes de un milagro económico bien sea del PSOE o del PP, todo apunta a que se van a quedar cortos, incluso cortísimos, en sus más que optimistas, previsiones. ¡¡Un 2 %, un 1 %!! El milagro español va a estar muy por encima del milagro alemán tras acabar la Segunda Guerra Mundial. A lo mejor es que vamos a ser también campeones del mundo, esta vez, de economía. Creo que esta situación esperpéntica no merece más comentarios. Volvamos al fútbol, que al menos nos ha dado una alegría compensatoria por nuestra pobre y esclavizada vida. Si, porque ya ni siquiera encuentran gente que quiera trabajar en este oficio. Las estaciones de servicio se las ven y se las desean para conseguir nuevas incorporaciones. 

El futuro ya lo sabemos. Trabajadores extranjeros cubrirán esas plazas por que los españoles ya no quieren desempeñar trabajos exigentes y mal pagados. La incorporación de las mujeres suplió en parte ese déficit de trabajadores masculinos, pero ya ni siquiera ellas están dispuestas trabajar fiestas y fines de semana por un sueldo de mierda. Hasta ahí podíamos llegar. Necesitamos sueldos acordes con la responsabilidad y sacrificio de un expendedor-vendedor o un encargado. Mientras esto no cambie, la calidad continuará disminuyendo, y volveremos a estaciones de servicio mugrientas, con servicios inmundos, aparatos surtidores grasientos y una deficiente atención hacia el cliente. Si eso es lo que queremos, adelante. Pero atendiendo a los precios que tenemos y a la mala atención, acabaremos absorbidos por un supermercado, una compañía petrolífera afgana o un proxeneta con dinero qué quiera hacer una franquicia de burdeles por las carreteras de España, con el aval de Trump.

Lo dicho, enhorabuena a la España campeona y a sus miles de seguidores (aunque algunos no pudieran seguirla por estar de turno).

Ferrán Gómez, 2026 (Campsared Blog)


1 de abril de 2026

ABRIL-MAYO-JUNIO 2026, Comentarios


 Esperaremos el nuevo convenio como esperan los coches cada día ante los surtidores, como esperan los que en semana Santa saldrán de vacaciones río guardarán las largas colas que se forman a la salida y entrada de cada ciudad turística. Que estas primeras caravanas sean leves con vosotros, y no consigan desesperaros ni desmoralizaros.



1 de enero de 2026

ENERO-FEBRERO-MARZO 2026, COMENTARIOS

Este es un año especial para mí, y ya os explicaré por qué a lo largo de los próximos meses. Un nuevo año nos alumbra sin que haya expectativas de que la situación mejore. Seguiremos vendiendo lo que se les ocurra, que en ocasiones será bueno y en su gran mayoría perjudicial para el trabajador. 

El tema de la electricidad va cobrando fuerza y muy pronto, la mayoría de nuestras estaciones contarán con un punto de carga —de mayor o menor potencia, según los litros y ventas que se tengan—; esto es por ley. Eso no será malo, ya que supone una inversión beneficiosa para el punto de venta. Cada vez hay más coches híbridos y eléctricos, lo que supone un reto para quiénes viven de este negocio de los carburantes. Las grandes compañías ya se han ido posicionando y diversifican su oferta: biocombustibles, gas, electricidad e imagino que, en el futuro, hidrógeno. Peeeero —ahí está la guinda del pastel, la que nos afecta realmente—, nuestra empresa y el resto de las petroleras se han inventado —y seguirán haciéndolo— mil formas de incrementar ingresos. Es algo con lo que los sindicatos, con ese lamentable añadido en el convenio, «[…] además de cualquier otra [tarea] encaminada a una adecuada explotación del punto de venta […]», nos condenaron a hacer todo lo que se le antoje a las empresas, incluso aunque no se refleje en nuestro sueldo.

Ojalá no tengamos que agradecer «eternamente» ese detalle y que algún día eliminen la frase, o al menos le otorguen una serie de contraprestaciones económicas a cambio.

Este año tan especial, esperemos que se consiga un salario más digno, como corresponde a las múltiples obligaciones y responsabilidades, al trabajo en festivos, las noches y esa mierda de imposición de trabajar en otras estaciones cuando a la empresa se le antoje.

Por eso, chicos, chicas y chiques, brindo este año, no solo para que «la fuerza os acompañe», sino para que también os acompañe la suerte.

Vamos allá, que podemos con todo.

1 de noviembre de 2025

1 de agosto de 2025

AGOSTO-SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2025, Comentarios

EL MURO DE LAS LAMENTACIONES   

Resultaría cómico si no se tratara de un asunto tan serio como la salud, en concreto, nuestra salud mental. La empresa, con total desfachatez, hace oídos sordos a cualquier tipo de reivindicación. Antiguamente replicaba, y había un tira y afloja entre lo que reclamaban los trabajadores y lo que la empresa quería ofrecer. Finalmente se alcanzaba un acuerdo; bien es cierto, que más del gusto de la empresa que del nuestro, pero al fin y al cabo se llegaba a un consenso con los sindicatos, aunque fuera a la baja.     Pero hoy en día la empresa es como un muro donde se estrellan nuestras peticiones, convertidas de pronto en lamentaciones. Ya no se limita a rebatir, directamente rechaza cualquier pretensión sindical negándose en redondo, haciendo que reboten en ella las propuestas como en el sólido paramento de un frontón. 
    
Resulta grotesco y a la vez vergonzoso comprobar como nuestros sindicatos, faltos de fuerza o de imaginación, doblan la rodilla, una y otra vez, ante las «murallas de Jericó». Y no, no hay trompetas milagrosas que las derriben, siquiera una corneta que de la orden de ataque, organizando una protesta o una huelga. Ante esta singular circunstancia, cabe preguntarse si son necesarios los sindicatos. Estos se han convertido en un miembro flácido incapaz de penetrar en las zonas más íntimas de la empresa, y tampoco, como un amante inhábil y bisoño, consigue prepararse el terreno para una sutil y seducción. 

SINDICATOS INEFICIENTES E INSERVIBLES

¿Ha llegado el momento de decirles adiós? Su incapacidad, puesta de manifiesto a lo largo de los últimos años: incrementos de sueldo insuficientes, incentivos incomprensibles que apenas satisfacen al trabajador, mayores cargas de trabajo, mayores exigencias, permisibilidad para que nos conviertan en chic@s para todo… ha alcanzado el súmmum cuando directamente la empresa los desprecia y con ellos a nosotros y nuestro bienestar laboral. Parece que solo sirven para tareas irrelevantes, asuntos leves, fácilmente resolubles con ayuda de un compañero veterano. 
   
Pero es que ahora, en los últimos tiempos, para mayor sorpresa, nuestra ínclita empresa, ya no solo se limita a rechazar propuestas de los sindicatos, sino que, tomándoselo a chufla, niega la mayor, afirmando, por ejemplo, que «el clima laboral es magnífico, no habiendo recibido quejas al respecto», «no nos consta que exista ninguna presión» o «nuestra intención es modificar y ampliar las funciones de los expendedores». ¡Ole! ¡Con un par! No sé cómo acabarán las negociaciones del próximo convenio, pero pintan bastos. Sólo podemos esperar de bueno, lo menos malo, lo que menos nos perjudique, lo que no nos lleve al abandono y a la depresión. Malos tiempos para la lírica en Campsared.

1 de mayo de 2025

MAYO-JUNIO-JULIO 2025, Comentarios


ALGUNAS COSAS CAMBIAN, OTRAS NO CAMBIARÁN NUNCA 

Que se lo pregunten a los empleados.

1 de marzo de 2025

MARZO-ABRIL 2025, comentarios

DONDE LAS DAN LAS TOMAN








Últimamente, nos hemos ido acostumbrando a la presión, a que nos digan cómo, cuánto, y qué tenemos que vender. En el siglo pasado, los baby boomers, la generación X e incluso los millennials que trabajábamos en Campsared, estábamos acostumbrados a que nos encargaran otro tipo de tareas. Por entonces lo principal era limpiar: barrer, fregar, hacer los surtidores, limpiar baldas, dar lustre y esplendor a las vidrieras, limpiar baldas —ya lo he dicho—, y atender al público. Luego arribó un navegante portugués y dio al traste con todo. Llegó con su teoría del 1 + 1: un cliente, más una Coca-Cola, equivalía a más ganancia. Empezamos por pequeñas cosillas como vender helados, chicles o refrescos, pero luego la situación se complicó. En realidad fue un cambio en la mentalidad empresarial de todas las empresas: ya que el trabajador estaba ahí, había que sacarle el máximo provecho.  

Empezamos a escuchar hablar de productividad, del valor añadido que suponía que los trabajadores combinaran sus tareas con la venta directa, que era la elevación al cubo de la venta por impulso. Desde entonces fueron introduciendo nuevas actividades, más trabajo, y para no subir el sueldo se inventaron los incentivos. El mundo había cambiado y lo más importante era ser productivo. «¡Productividad, productividad!», ese era el nuevo lema que agitaban las empresas; lo esencial era obtener más beneficios. Este método consistía en el uso eficiente del tiempo, la eliminación de distracciones y la implementación de hábitos saludables que beneficiasen a la empresa. 

En esto llegaron nuestros sindicatos con sus armas de persuasión, su reivindicación sin límites y su implacable lucha obrera en defensa de los trabajadores… No, esto no ocurrió así. Los sindicatos que tenemos y que supuestamente nos defienden se habían convertido de la noche a la mañana en «sindicatos verticales», manteniendo una relación estrecha con la compañía y, por supuesto, resolviendo conflictos mediante acuerdos con la Dirección, en lugar de a través de la lucha sindical tradicional. Parece ser que eso había muerto junto a Marcelino Camacho, la única representación decente de lo que tiene que ser un verdadero sindicalista. 

Estos de ahora son unos timoratos que acuden al pesebre de la empresa a que les den una ración de alfalfa —quien dice alfalfa dice gambas—, renunciando a la lucha sindical y criticando los modelos tradicionales de reivindicación de los derechos de los trabajadores. 
Gracias a ellos, que suscribieron en el Convenio Estatal de Estaciones de Servicio la siguiente frase, textual: «[...] además de cualquier otra [actividad] encaminada a una adecuada explotación del punto de venta [...]», nos hemos visto durante todos estos años sometidos a una presión brutal, soportando cada vez más trabajo y exigencias. 

Por cierto, el otro día, un compañero que está de baja por estrés me comentó que se encontró en la mutua con otra compañera, trabajadora de una estación distinta perteneciente a Campsared. Me dijo que estaba temblorosa, llorando, devastada ante la creciente presión que está ejerciendo nuestra empresa por el tema de la multienergía, los waylets, los leeds y tanta mierda que han consentido nuestros sindicatos. Estos, parece ser que han preferido poner el cazo en lugar de reclamar un cese radical de esta actitud, anteponiendo la salud de los trabajadores, si es que aún piensan en ellos en algún momento. 

Curiosamente, la recepcionista les comentó que, últimamente, Campsared estaba viéndose afectada por una fiebre de bajas provocadas por el estrés. ¿Qué les podemos decir a nuestros sindicatos? ¿Cuándo van a plantarse ante la empresa exigiendo la paralización de este acoso que busca la «productividad feroz» a costa de exprimir a los trabajadores?  

Me temo que esto no va a ocurrir y que en el próximo convenio —además de pactar otra subida por debajo del IPC—, volveremos a ver la frasecita de marras, como un triste recordatorio de la «vergüenza» sindical que nos está representando.
ESTAMOS APAÑADOS
 

1 de enero de 2025

ENERO-FEBRERO 2025, Comentarios

NUEVO AÑO, NUEVO CONVENIO, ¿MISMA MIERDA?

                                                                                                                            
        A partir del uno de enero estamos a expensas de lo que decidan nuestros sindicatos, qué está claro, no miran por nosotros ni nuestro bienestar, sino por cualquier beneficio o dinero que puedan obtener de la empresa. Para la cantidad de tareas y responsabilidad que tenemos cobramos una miseria. Esto hace que, por ejemplo, los chavales jóvenes no aguanten su contrato entero o que gente que proviene de Gespevesa, se den de baja en los primeros días, pues se dan cuenta de la avalancha de trabajo que tenemos y huyen despavoridos. 
        Necesitamos un sueldo digno y eliminar esa mochila de los 109 € que no vemos repercutida en nuestras pagas extras que apenas pasan de mil euros. Me temo que este año una vez más nuestros sindicatos se bajarán los pantalones, como han hecho siempre, dejándonos vendidos, mientras ellos siguen cobrando con sus negociaciones infinitas. 
        Suerte para todos el este nuevo año. Yo ya me estoy hartando y como ha dicho alguno, las plantillas están desmotivadas porque no ven que haya interés por parte de la empresa y mucho menos por quienes dicen que nos representan. Si no me equivoco, una vez más tendremos que tragar sapos y culebras cobrando un sueldo mísero en relación a nuestro trabajo

        Feliz año a todos vosotros, y mucha suerte y salud con lo que tengais que afrontar.

FELIZ AÑO NUEVO

1 de octubre de 2024

OCTUBRE-NOV-DICIEMBRE 2024, Comentarios

 


Aunque atraviese el valle de las sombras, no he de temer mal alguno, porque Repsol está conmigo, iluminando mi sendero, a un precio reducido;
        Su vara y su cayado me permiten parar al encargado.

Con él, tránsito verdes valles y recorro hermosas praderas, 100 % reciclables y muy duraderas.

 ¡Alabado sea el Sr. Imaz!

Nota: ¡Toma ya! Y sin estar borracho 🤪🤣🤣.

2 de julio de 2024

1 de abril de 2024

1 de enero de 2024

ENERO-FEBRERO-MARZO 2024, Comentarios







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1 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 2023, Comentarios


Un mes más, y ya van unos cuantos (posiblemente muchos), seguimos estando bajo la dictadura de Waylet. Nuestro quehacer diario dentro  de la gasolinera, se ha convertido, básicamente, en la de ser comerciales de Repsol. Por un mísero porcentaje, trabajamos la mayor parte de las horas para la matriz de Campsared, la afamada Repsol, que va recopilando información valiosa de nuestros clientes para una gran base de datos de la que poco a poco, irá sacando rendimiento. De momento la luz, el gas, las nuevas energías y lo que se les vaya ocurriendo.

Ahora, el resto de rutinas no importan, habrás podido hacer 15.000 €, atendido a cientos de clientes, limpiado, preparado, colocado pedidos y mil trabajos más, pero solo se van a preocupar de "cuantos Waylets llevas", ahora es así, tanto vales cuantos más Waylets haces, si no, eres un gandul que no produces ni mereces el sueldo que te pagan. 

Lo triste de esto, no es que nos tengan desarrollando un trabajo que no nos corresponde, sino que encima, estamos alimentando a la fiera que nos dejará sin trabajo algún día, me refiero a Waylet. Ya hay clientes que me lo dicen: "Esto, os acabará quitando el trabajo", y que razón tienen. Según evoluciona la tecnología, la Inteligencia Artificial (IA) irá tomando las riendas de nuestra sociedad, se irá ocupando de los trabajos intelectuales y técnicos, marginando a los seres humanos hacia los trabajos más precarios y elementales. Ya no necesitarán expendedores, ni tampoco reponedores, acaso, ni siquiera captadores de futuros proyectos, todo lo realizarán humanoides muy simpáticos y con don de gentes, y además con la capacidad de analizar a un individuo sólo con mirarle a los ojos. Tal vez sirvamos para subir el automático cuando salte la luz y quede todo offline. 

Lo único bueno, es que tampoco necesitaremos jefes de zona, ni jefecillos intermedios, ni jefazos, de eso también se ocupara una IA que tendrá todo bajo control. Posiblemente, también será un ordenador el que decida si nos suben el sueldo un 2 % o menos, ya que los sindicatos —de carne y hueso— han demostrado que tampoco nos sirven para luchar por más. Entre unas cosas y otras, estamos apañados.


1 de octubre de 2023

OCTUBRE-NOVIEMBRE 2023, Comentarios



Los trabajadores de Campsared llevamos largo tiempo soportando presiones y cargas de trabajo por encima del límite. Los encargados por ejemplo, se quejan de la falta de empatía de sus jefes de zona. Aprietan porque dicen que a ellos también les aprietan, piden y exigen porque para ellos es sencillo y gratuito, no tienen que dar explicaciones, su tarea es alcanzar los objetivos sin detenerse a pensar en el trabajador, pasando por encima de sentimientos y a veces de derechos. No hay encargado que no haya llegado alguna vez hasta la zona roja del hartazgo. 

Muchos añoran su época de expendedores, y deshojan ilusamente la margarita del regreso, pero eso no es posible, prevalece su capacidad de sufrimiento, la esperanza de que algún día esto mejore. Pero esto no mejorará, corren 'malos tiempos para la lírica', siempre ha sido así y el futuro no pinta diferente. Volverán a sus casas desencantados, aburridos y hartos de sus quehaceres, pero cada nuevo día arrastrarán su cuerpo hasta la oficina, se sentarán frente al ordenador, y reanudarán su triste jornada de trabajo, temiendo la llamada del jefe con sus incómodas preguntas y sus férreos mandatos, siempre pensando que el destino cambie su sino. 

Junto a ellos, nos encontramos los expendedores, siempre rumiando quejas, sin entender muy bien algunas decisiones, soportando nuestra jornada —a veces larga y fatigosa— y las manías de quienes tenemos por encima.  

Pero además de una considerable carga de trabajo, también aguantamos a la gente, los clientes y sus incordios, algunos con altanería, creyéndose por encima de nosotros. Soportamos esa matraca muchas veces solos, sin encontrar consuelo y apoyo por parte de la empresa, siempre con el temor de que se escape alguno sin pagar, haciendo de forma injusta una labor de comerciales que no nos corresponde, atendiendo las quejas y exabruptos, sintiéndonos menospreciados por unos y por otros.

En ese trajín malsano transcurren nuestras ocho horas, que pueden ser peores si nos visita el super jefe o el encargado se saca alguna chuminada de la manga. Solo algunos clientes nos devuelven la esperanza en el ser humano. Y con eso nos volvemos a casa, sabiendo que es un largo camino el que nos queda, que no mejoraremos, que todo va a seguir igual un día tras otro.

Así que, en eso estamos todos, sabemos que nadie nos valora lo bastante, ni la empresa como estamento, ni los que manejan este circo, ni los clientes; somos "la morrallita", que cantaba Carlos Cano. Volveremos al tajo, porque no tenemos otro remedio, ¿Puede una empresa seguir adelante con empleados afligidos y desilusionados? 
Parece que sí, las pirámides de Egipto nos lo confirman, ya que se construyeron en las mismas condiciones. 

 


13 de julio de 2023

JULIO -AGOSTO-SEPTIEMBRE 2023, Comentarios

¡Hola! ¡Bienvenido al mundo de los descuentos y la gasolina! Hoy te hablaré sobre la aplicación de descuento Waylet de Repsol, y cómo la empresa nos insiste constantemente en que hagamos contratos de la misma. Pero también quiero destacar el tremendo esfuerzo que hacen los expendedores de las estaciones de servicio para cumplir con las exigencias de la empresa. Así que prepárate para disfrutar de un texto desenfadado y lleno de humor. 
 

Waylet, esa aplicación mágica que nos promete descuentos en combustible, tiendas y lavados de coche. ¡Quién no quiere ahorrar unos euros en su tanque de gasolina mientras compra una chocolatina o deja su coche reluciente! Y Repsol, con su tono amigable y persuasivo, nos anima a descargar Waylet y hacernos socios para disfrutar de todas sus ventajas. Pero, ¡ojo! No se trata solo de descargar la aplicación y ya está. No no. Repsol quiere que vayamos un paso más allá y nos hagamos socios premium. Sí, esa palabrita que suena a lujo, pero que en realidad significa que debemos hacer un contrato de luz, de gas y de otras energías. ¿Qué implica esto? Pues comprometernos con la aplicación y con la empresa a utilizarla de manera exclusiva en todas nuestras visitas a las estaciones de servicio. Aquí es donde entra en juego el esfuerzo titánico de los expendedores de las estaciones de servicio. Imagina a esos valientes trabajadores, que día a día reciben decenas de clientes con sus móviles en mano, esperando que les escaneen su código Waylet y les apliquen el ansiado descuento. ¡Vaya responsabilidad! 
 
Los expendedores deben estar siempre alerta, con los ojos bien abiertos, para no cometer el pecado capital de olvidar escanear un código Waylet. No importa si estás comprando un café rápido o llenando el depósito de tu vehículo, la exigencia de Repsol es clara: ¡Hay que hacer captaciones Waylet!, ¡escanea esos códigos y otorga los descuentos! ¡No hay margen de error! Imagina la situación: un cliente despistado llega a la caja con una bolsa de patatas fritas, un refresco y un litro de leche. Pero, oh-oh, ¡se le ha olvidado escanear el código Waylet! El expendedor, con su sonrisa y su gracia, le dice: "Disculpe, señor/a, pero para obtener tu merecido descuento, necesito ese código Waylet". El cliente mira con ojos de sorpresa, palpa sus bolsillos, busca en su bolso y, finalmente, lo encuentra. ¡Resuelto! La crisis se ha evitado y la felicidad vuelve a reinar en la estación de servicio. Pero no nos olvidemos de los clientes que no tienen Waylet. ¡Pobrecitos! Son esos despistados que aún no se han dado cuenta de los beneficios de la aplicación. Aquí los expendedores despliegan toda su persuasión y habilidades de venta: "¿Tiene usted Waylet? Se está perdiendo descuentos y promociones exclusivas. ¡Descárguela ya y únase al club de los ahorradores!". 

 En resumen, Waylet es esa aplicación que nos invita a ahorrar mientras disfrutamos de los servicios de Repsol. La empresa nos empuja a hacer contratos Waylet, y los expendedores de las estaciones de servicio hacen un esfuerzo increíble para mantener el nivel de exigencia. Pero, al final, todos salimos ganando: los clientes ahorran unos eurillos, Repsol fideliza a sus clientes y los expendedores hacen malabarismos para que todos estemos contentos. Así que ya sabes, la próxima vez que vayas a una estación de servicio de Repsol, saca tu móvil, busca el código Waylet y prepárate para disfrutar de esos descuentos que te harán sonreír mientras llenas el depósito de tu coche. ¡Viva el ahorro y el buen rollo en las estaciones de servicio!

TEXTO REDACTADO POR UNA IA (INTELIGENCIA ARTIFICIAL)

Reflexión: ¿Habrá algún día androides que realicen nuestro trabajo sin resultar cansinos?



1 de abril de 2023

1 de enero de 2023

ENERO-FEBRERO-MARZO 2023, Comentarios

Feliz año compañeros (y compañeras), terminamos el año 2022 apretados y con las estaciones llenas de gente ansiosa para aprovechar el descuento de los 20 céntimos del estado que tanto trabajo y disgustos nos ha traído. Pero después de ese agobio ha llegado el sosiego, para nosotros ha sido un descanso, un alivio frente a ese embrollo que era el código QR.


    Al fin, empezamos bien un año. Tras unos días de paz, todavía llegan algunos despistados que nos preguntan por el dichoso descuento, gente que vive en el limbo y que tampoco se hubieran enterado si hubiera sido el fin del mundo; seres felices.

    Pero pasadas las navidades, vuelve la rueda del molino, vuelven los jefes y los encargados a apretarnos con eso de las ventas. Otra vez el agobio nuestro de cada día: vende mantas, vende esa mierda de mochilas (que yo no querría ni regaladas), vende cuchillos, haz captaciones Waylet, vive un sin vivir, porque «tanto vendes, tanto vales», y todo lo demás es accesorio, secundario, no tiene importancia. Hemos llegado a un punto en el que su obsesión se está convirtiendo en tortura. No sé donde vamos a llegar. Yo ya he empezado a tomar ansiolíticos, me están creando sentimiento de culpabilidad, no sirvo si no he vendido una puta manta, soy un inútil, un lastre. «Estais hundiendo a la empresa», me dijo una vez un jefe de zona, ¡Maldita sea, qué malos somos!, algunos jefecillos van a cobrar menos incentivos por nuestra culpa, que lástima, somos unos ingratos, que encima queremos cobrar más.

                           ¡¡Vende unas cuantas mantas, joder, y hazte unos Waylets!!

1 de septiembre de 2022

SEPT.-OCT.-NOV.-DIC 2022, Comentarios

    
Septiembre, comienzo del curso escolar, pero nosotros a lo nuestro, vender, vender y vender, como si nos fuera la vida en ello. ¿Cuántas palmeritas llevais, cuántos vaper, cuántas SP y cuántos estuches de colores habeis vendido, cuántos Disney? Todos los días la misma cantinela, por la mañana y por la tarde, cuanto, cuanto, cuanto. Es esa forma sutil de darnos un empujoncito (que no una palmadita), ese posarnos la mosca cojonera en la oreja para que recordemos que hay que esforzarse más. Pero también están los check list, y la cantidad de papeles que hay que rellenar por si llega la auditoría y nos suspenden.  Cada día nos entretienen más con idioteces para que una vez al año que viene el auditor acaricie esas hojas con la palma de la mano, o como mucho entretenga un segundo su pulgar haciendo correr rápido el fajo de folios que hemos tenido que rellenar con esfuerzo, sacando tiempo de donde no lo hay, a lo largo de trescientos sesenta y cinco días.
 
  ¡Y a los clientes que les den morcilla! Ah no, que hay que multiplicarse y abarcar como Dios cientos de cosas, tocar todas las teclas, como pulpos, como humanoides que todo lo soportan.
  
 
Este año, dicen que se ha dado de baja mucha más gente que nunca por problemas psicológicos, por estrés, y no me extraña, exigen de nosotros más de la cuenta, la mayoría de las veces no se cubren las bajas y tenemos que hacer malabarismos con jornadas partidas, o trabajando solos.   Eso es desatender al cliente, y la culpa no es nuestra, aunque llegue el Jefe de Zona y nos endiñe toda la responsabilidad por que no hay tornaditos hechos, o por que hay papeles por la pista. ¡Señor, ya no podemos más! Los contratados para las vacaciones ven pronto el percal y huyen despavoridos, pocos han cumplido satisfactoriamente con su periodo de suplencias. Cada vez será más difícil encontrar gente para trabajar en esto. Los antiguos tenemos la piel dura, encallecida por los años y lo aguantamos todo, pero reconozcámoslo, este es un trabajo de mierda y está muy mal pagado. Tienes que tragar sapos y culebras, trabajar como un negro (que se decía antes), doblar el espinazo, pasar horas de pie, en tensión, para que no se escapen (que se escapan, y más que nunca, los coches sin pagar), vender y al mismo tiempo sonreir como si el cebollino que nos están metiendo por el culo fuera de nuestro gusto.

    En fin, comienza el año laboral y nos toca coger aire, a partir del día nueve vuelve la marabunta, los niños empiezan con el cole, y nosotros multiplicamos el trabajo. Brindo por que aguantemos la que se nos viene encima, somos duros, pero somos humanos, nuestro esfuerzo debe tener un límite. Que así sea, podeis ir en paz.

    
    

1 de junio de 2022

JUNIO-JULIO-AGOSTO 2022, Comentarios


Dicen que las desgracias nunca vienen solas, en este caso en mi estación se ha cumplido el dicho a rajatabla. Primero cambiamos de encargado (a peor naturalmente), luego de sistema informático, del cual, que os voy a contar, luego vinieron los descuentos, la imposibilidad de hacer facturas, el bloqueo del Waylet cada dos por tres, en fin que hemos tenido unos mesecitos para olvidar, ¡Y aún se alargarán hasta el 30 de junio, sino más! Después nos redujeron personal, nos aumentaron el horario, vamos, que lo hemos vivido como una maldición bíblica. Ahora vienen las vacaciones, los encargados suplentes, los nuevos fichajes... En fin, después de lo vivido, me desdigo de lo que dije sobre los 50 € que nos regalaron en Waylet. Dije que eran un buen detalle y ahora doy la razón a los que decían que era una mierda. Yo lo he pasado mal, en serio, no me imagino el resto de mi vida laboral en este plan, esto no es vida, y encima agobiados por el tema de las ventas ¡Madre del amor hermoso, tengo el cielo ganado!
       
Y a otro asunto. Por fin se han publicado las tablas de los atrasos en el BOE, por fin parece que vamos a cobrar esos míseros mil euros que nos corresponden a cada expendedor, un pequeño y avariento paso para la empresa, y un gran y feliz paso para sus empleados. ¡Ya es hora de que nos subieran el sueldo,! cuando los precios en España se han disparado, por fin han decidido ceder y subir algo nuestro nivel de vida, y sigue siendo poco, por que no superamos el Indice de Precios al Consumo, luego perdemos capacidad adquisitiva. Es una pena que no haya alternativa y tener que darnos con un canto en los dientes, como siempre, es el triste sino del trabajador.